viernes, 23 de septiembre de 2011

ambiguos y antiguos ( no es una sensacion de hoy)

Las tinieblas abren una brecha,
Una suave y timida luz penetra y veo,
Solo veo un lugar enmarañado,
Pero veo, y consiento  mi sombra.

Tanteo el camino, avanzo hacia la mesa de los sueños,
Y contemplo un estrecho porvenir,
asi que ordeno.
Si, solo ordeno.

Rincones de mi memoria se asoman,
Temores del pasado  revelados,
Y algunos velados por una misma luz que me persigue.

La sombra me agobia, siempre alli,
Tan expectante y presente,
Misteriosa y sujeta a mi,
A veces mi escolta, y otras mi guía.

Permanezco en las tinieblas viajando,
Hasta que la trémula luz de un pasajero me extrae,
Y de nuevo la veo, siempre presente,
alli tirada a mis pies esperando.


Luz hermosa y dorada, sombra densa y apagada,
Que sería de mi sin ti? Estaría ciego.
Tanta luz quema mi alma, tanta sombra apaga mi espíritu.
Y yo solo ruego mantenerme amparado
Bajo aquel suspiro de luz, que devela y no vela,
Para así contemplar mi sombra, aceptarla y girarme,
Dar vuelta a ese eterno resplandor,
Blanqueando el cuarto obscuro de mi mente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario