El recuerdo prematuro de fingir a la distancia
Emana aquel aroma tan
sutil y doloroso,
Donde la credulidad e inocencia
ha mezclado su lecho con el ataúd y la violencia.
Fue aquel invierno falso
Tan distante y frio como el ártico,
El que ha teñido mi alma de rencor y amor,
De blancos y negros,
Y esa larga espera que aun siento,
Es la misma distancia que hay entre el cielo y el infierno.
Cuando te vi? Como hacer para recordar? O para olvidar?
En que lugar del espacio me paro? Donde esta mi infancia?
Espero el recuerdo de mis recuerdos,
Añoro la fruta dulce y suculenta del gozo,
Disfruto del día amargo de la derrota,
Y sin embargo,
Aun cuento con la fruta prohibida de la libertad.
Mi infancia me marca,
Ese pasado tan presente y alejado,
Cuanto dolor y errores de los ausentes,
Aquellos muertos, ahora fantasmas de mi mente,
Tienen solo el espacio del perdón en la fuerza suficiente de
mi corazón,
Que pretende no juzgar para encontrar un poco de
satisfacción.






